
Slow Life: slowing down as a formula for being happy.
Playas deliciosas, restaurantes frente al mar y acogedores cascos históricos. ¿Quién dijo que no podemos tenerlo todo este verano?
El mundo cuenta con miles de paraísos que atraen por sus nostálgicos pueblos pesqueros, por la belleza imperfecta de sus cascos antiguos, donde quienes huyen del "todo incluido" disfrutan pasando el tiempo. En Ônne , hacemos una pausa para terminar el verano , aunque las noches de verano también son épocas de ajetreo. Comer bien y disfrutar de una cerveza fría en el chiringuito después de un buen chapuzón con tu bañador favorito de Ônne es el mayor de los placeres. Sin resorts ni rascacielos. En cambio, buenas vistas y el aroma del mar.
Lo importante es respirar hondo, dedicarte tiempo o redescubrir las alegrías de la alimentación consciente para afrontar nuestro ritmo de vida ajetreado. Para desconectar del estrés y disfrutar más de todo lo que hacemos , aquí tienes algunos consejos para terminar agosto con calma. ¡Comencemos!
1. Respira . Cuando te sientas nervioso, detente y respira profundamente unas cuantas veces. Esto tiene un efecto calmante instantáneo en cuerpo y mente.
2. Control de velocidad. Elige algunos momentos del día para detenerte y preguntarte si vas demasiado rápido. Si es así, respira hondo varias veces y retoma tu tarea más despacio.
3. Come bien. No lo hagas en tu escritorio. Aunque solo tengas 20 minutos, come un sándwich en la cafetería o parque más cercano.
4. Usa espacios tranquilos. Muchas empresas han creado espacios para relajarse: para practicar yoga, meditar, rezar o incluso echarse una siesta. Si hay uno en tu oficina, úsalo. Si no, sugiere que se instale uno.
5. Reserva unas horas a la semana sin planes. Cuando llegue el momento, haz lo que te apetezca o disfruta de no hacer nada .
6. Medita. La meditación es una herramienta poderosa para relajarte. Reduce el estrés, promueve la calma y agudiza la concentración. Serás más feliz y creativo.
7. Arma rompecabezas. Distribuye las piezas y observa cómo se convierten en un oasis zen para todos los que pasan.
8. Tómate descansos . Por cada hora de trabajo, tómate un respiro. Si es necesario, pon una alarma para que te lo recuerde. Pero sé flexible: si estás en medio de una tarea o un pensamiento importante, pospón tu descanso hasta que estés listo.
9. Crea tu lista de cosas por hacer . ¿Puedes cancelar la reunión? ¿Posponer la cena? Mueve estas tareas a tu lista de cosas por hacer y continúa con el resto.
10. Externaliza. Algunas tareas pequeñas requieren más tiempo del que merecen. Si puedes, delega la transcripción de esa entrevista o la organización de ese viaje de trabajo.
11. Tómate tu tiempo. Tendemos a condensar tanto nuestras agendas que terminamos corriendo de un lado a otro. Si has calculado que tardarás 10 minutos de una actividad a otra, date 15.
12. Desconéctate. Reserva unas horas al día para conectarte o revisar el correo electrónico. Fuera de ese horario, apaga el teléfono o activa una respuesta automática.
13. Detente, observa, piensa. Antes de enviar un correo electrónico a alguien que está sentado cerca de ti en la oficina, pregúntate si sería más eficiente hablar con esa persona en persona. Si la respuesta es "sí", no pulses "enviar".
14. Elimina las notificaciones . Acaba con el aluvión de interrupciones desactivando las notificaciones para obligarte a revisar manualmente si hay mensajes nuevos.
15. Levántate más temprano. Pon el despertador 10 minutos antes de la hora a la que sueles despertarte (créenos). Así tendrás un poco más de tiempo para prepararte y empezar el día más relajado.
16. Aprende a decir no . Al menos una vez al día, di "no" a una invitación o actividad que puedas rechazar.
17. Limite el acceso al correo electrónico . Si necesita consultarlo fuera de la oficina, establezca una hora específica. Fuera de ese horario, guarde sus dispositivos electrónicos de trabajo en un cajón y desconéctelos.
18. Encuentra tu ritual de calma . Elige una actividad que te ayude a relajarte y bajar el ritmo, incorpórala a tu rutina diaria. Jardinería, lectura, yoga, cocina, tejido... ¡lo que más te guste!
19. Ve al rincón de pensar . A lo largo del día, encuentra momentos para estar solo y pensar. Hazlo en un lugar tranquilo y concéntrate en tus pensamientos, reflexiona.
20. Vive el presente . Cuando actúas rápido o realizas varias tareas a la vez, solo rozas la superficie. La vida es lo que sucede aquí y ahora, así que disfruta el momento .